sábado, 12 de julio de 2014

Influenciadores: El BINGO que quieren las marcas

Las agencias nos medimos por números y resultados TANGIBLES, eso es lo que nos piden, porque esto es un NEGOCIO. Clientes con los que he hablado me dicen: "usted busque los influenciadores, usted es la que sabe, pero sepa que lo que necesito es que hablen de mí, el cómo es su problema" y tienen toda la razón.

Muchos dicen: “siempre son los mismos”, “si no tengo chochocientos mil seguidores entonces no valgo”, “los eventos son con los mismos” y no niego que en muchas ocasiones tienen razón, pero en otros, resulta que esos mismos, no solo tienen seguidores, sino también generan, habilitan y trascienden conversaciones. BINGO, ahí está una de las primeras cosas que pide el cliente. Uno evalúa por industria, sector, gente a la que llega este posible influenciador, investiga herramientas y de ahí salen, si aparecen los mismos, pues ni modos.

Desde hace unos años vengo observando como cada influenciador tiene su perfil y pocos, MUY pocos saben mantenerse, por eso, afirmo con vehemencia que uno de los mejores casos de éxito y de estrella, porque para ser influenciador la necesitas, es @Sanpalqui, porque más allá de sus seguidores, genera conversaciones, naturalmente y con solo subir una imagen la gente cree en el producto de la marca, créanme ella siempre va a salir en un top y es porque da RESULTADOS, simple y sencillo.

Como ella hay otros que siempre buscaré, porque además de tener muy buenos seguidores sus conversaciones son “naturales”, “orgánicas”, porque a mi de nada me sirve que tenga excelentes conversaciones con la gente si solo le puede llegar a 100. Las marcas son masivas, de eso viven de la masividad, esos otros que menciono quizás siempre aparezcan en las campañas para las que he trabajado porque aparecen en búsquedas, casos de éxito y demás.

Mencionaré solo algunos, espero no herir susceptibilidades: @JennBoshell@Fergicienta@angelicaduranb@JoaquinPerezG@Tifis, entre otros, sé que quizás se me escapen algunos, pero estos son los que recuerdo rápidamente.

Social Media es matemático, si tú das resultados como agencia, el cliente está satisfecho, y éste se siente divinamente si hablan de su marca, actualmente los embajadores de marca son para ellos, tan o más importantes que los mismos CM.

He sido influenciadora algunas veces y he llegado allí SI por mi número de seguidores, pero también porque habilito conversaciones NATURALMENTE, no aplico para todos los sectores, ni me ha interesado hacerlo, me muevo solo en los que sé.

Así que no sé si sean los mismos de siempre a los que yo he buscado, quizás si, pero yo pienso en RESULTADOS, investigo, leo tuits, analizo y tengo un top. Si me funcionan, perfecto, sino corrijo.

Por cierto, KLOUT tiene un algoritmo no exacto, así que es la herramienta, digamos menos fiable, pero sirve en algunas cosas, hay más formas de investigación. No se trata de casarse con uno, estamos hablando de ampliar nuestro marco de visión.

También recordemos que si nuestro interés es que nos busquen para influenciar marcas, tengamos MUY pero MUY presente eso que hemos tuiteado de ciertas compañías y el tono en el que lo hemos hecho, porque tanto agencia como cliente se encargan de leer, y bien a fondo tuits de los candidatos de determinadas campañas, así que por eso repetiré: MUCHO OJO con patear la lonchera. No hay nada que se cobre tan caro en este negocio como eso.

Sé que muchos dirán pero es mi cuenta hago lo que quiera, claro, si usted abrió Twitter para molestar, levantar, escribir un diario o cosas así no hay problema, pero si de alguna forma usted a su cuenta le ha sacado dinero o quiere sacárselo, piénselo bien, muy bien.

Repito, esto es solo mi experiencia, la de cada uno es diferente, pero lo que no cambia es lo que el cliente busca, a veces no es lo más cualitativo del universo y aunque intentemos explicarle se va a “enranchar” y desafortunadamente debemos hacerlo, tratando de ser lo más profesionales posible.

Esto último lo digo porque a veces uno habla desde afuera pensando en el idealismo con el que debería funcionar el mundo, pero cuando uno lleva ciertos años en esto entiende cómo debe negociar ciertas cosas, sin perder su rumbo ni sus convicciones.

Con cariño para esta comunidad,


Meg (@Meg_Ypunto)

miércoles, 2 de julio de 2014

La ecuación perfectamente escrita

dalealaweb.com
En estos años de carrera y experiencia en el entorno digital he observado cómo la responsabilidad de realizar unos buenos contenidos han pasado de largo y cómo éstos se han convertido en una sola acción más, cuando en realidad deberían ser ese ingrediente vital para que el plato se vea apetitoso, se sienta absolutamente delicioso y lo más importante, que realmente alimente.

Los contenidos comunican, así como la imagen transmite esas sensaciones que quizás en algún momentos las palabras no alcanzaron a comunicar, ninguna de ésta debe sustituir a la otra, conviven juntas, un mal texto no puede ser justificado por una buena imagen y viceversa.

Sin embargo, medios de comunicación y marcas digitales, dejaron de pensar en esas preguntas que podrían responder toda la información que antes era vital conocer, se nos olvidó en alguna parte del camino que una cosa era promocionar un producto, otra muy distinta convertirnos en vendedores de enciclopedias y de esos que uno prefiere cerrarles la puerta en la cara.

Por supuesto, todos estamos en un negocio que busca alcanzar números con nuestras publicaciones, copys, campañas, etcétera, pero después de ver tantas estrategias que no se renuevan, que olvidó que la creación de las experiencias es el primer paso para antojar a un usuario y que para llegar a este punto se necesita de construcciones absolutamente perfectas.

blocjoanpi.blogspot.com
La creación de los contenidos no solo puede darse por llenar matrices para cumplir con el cliente, o para buscar cómo salir de eso rápido, para crear contenidos se debe pensar en una imagen, un concepto, una idea, un consumidor, estamos hablando de pequeñas historias que llegan a nuestra comunidad y quizás solucionen inconvenientes o incluso inspiren.

Va mucho más allá de saber los signos de puntuación correctos, de hacer énfasis en la campaña indicada, estamos hablando de pensar en esas construcciones de frases idóneas, en esa ecuación escrita que no debe fallar, estamos hablando de entender el contexto para el que estamos escribiendo.


Quizás también sea hora de darle la importancia a las palabras, porque pase lo que pase siempre será el concepto o idea, la que genere recordación, inspiración, por supuesto, ésta jamás quedará en la mente si la ecuación no se completa. 

IMAGEN + COPY + TEXTO = Inspiración del marketing emocional


Así que cuando revisemos textos, ideas, construcciones, etcétera, démonos a la tarea de observar bien e indagar si a nosotros mismos nos mueve, o simplemente estamos remando en la dirección aparentemente conveniente.